Efectivamente, tal y como sospecháis, era solo una leyenda, estuve destinado en el laboratorio de cocina desde enero 1981, y eso del bromuro nada de nada. Imagino que el estar rodeado continuamente de tios vestidos  de verde era lo que nos hacia estar mas calmados de lo normal a esa edad.

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Respuestas

  • Eso era un bulo. Mi compañero de litera se mataba a pajas cada noche que parecía aquello una barca pero por suerte a los 5 minutos la tempestad se calmaba y todos a dormir. Tenía la taquilla llena de Intervius y un amigo suyo le proveía de revistas porno francesas que una vez el sargento haciendo revista de policía le encontró, se las quedó pero no le arrestó eso sí nunca supimos que fue de ellas.

  • A mi me obligaba el abuelo cocina a madrugar y hacer el desayuno asi que me ponia las botas a galletas y colacao, es lo mejor que me pudo pasar... y del bromuro nada de nada, las pajas iban a saco

  •   Yo lo escuché decir muchas veces. Tambien escuché lo contrario otras muchas. Nunca saqué nada en concreto, aunque sospecho que no.

  • en el periodo  del campamento se escuchaba mucho de que si agregaban bromuro en las comidas , lo que si puedo asegurar es que en el cuartel ,,,no,,, yo fui cocinero y eso no se utilizaba....hablo de 1978 en las Palmas de Gran Canarias

  • Pues yo andaba leyendo sobre el bromuro y por lo visto en los siglos XIX y XX se usaba como anticonvulsivo contra la epilepsia, lo que confirmaría sus propiedades como calmante. Ahí lo dejo...

    • Cierto Marcel. El bromuro de potasio, se prescribía en el siglo XIX como remedio contra la epilepsia.
      Pero tenían un curioso efecto secundario: reducían la libido, lo cual reforzaba la idea errónea, común en aquella época, de que la causa de la epilepsia era la masturbación excesiva.
      Este efecto secundario fundamenta la leyenda urbana que dice que al té de los prisioneros de la primera Guerra Mundial le añadían bromo para reducir sus impulsos sexuales. De ahí que la leyenda urbana, del servicio militar obligatorio en España, alimentara también esa leyenda urbana, al llegar al campamento y faltarnos la libido, buscábamos la ilógica fácil del bromuro en las bebidas.
      Por cierto los compuestos bromados también se han hecho camino en la comida y en el agua que bebemos. De hecho, hasta hace poco se añadían a bebidas como la Fanta y el Gatorade.
      Pero estoy seguro que en la mili era un problema psicológico y de estrés. Para nada quimico.

    • Pero si te ponen en la comida un calmante te dejan tonto para las palizas que nos pegaban, sobre todo en los primeros dias del CIR

  • Yo estoy seguro de que lo echaban porqué en el CIR más de una vez quitabamos de las lentejas y de la sopa un polvo blanco sin disolver cómo si lo hubieran echado deprisa. Lo que no se si era Bromuro Sodico o Posasico...

    • O que las lentejas estaban sin lavar y las echaban a la olla directamente del saco, llenas de polvo

      • Ese polvo no suele ser blanco y tampoco creo que fuera levadura..

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